martes, 8 de mayo de 2012

Volar

Otro duerme mi cama mientras viajo, qué pensarán mis tazas de sus manos. El portero del edificio no me vio salir, ignora que ya no existo en esa calle, para él sigo allí con mis libros, mis cacerolas. Suerte haber recordado el pasaporte, suerte el avión que tarde pero sale, suerte tener sueño y soñar volando. 

Otro saldrá del edificio mañana al trabajo, fantaseará el portero intrigado al verlo regresar como pancho por su casa. Qué ha sido de la mujer del segundo piso, se preguntará el portero acaso, y apenas. Suerte animarme a llevar poco y lejos, suerte que el calor todavía no asfixie, suerte ser yo, y también poder ser otra.

4 comentarios:

Juan dijo...

¡suerte en tu viaje!

María dijo...

Gracias, Juan!

Unknown dijo...

¡congratulations!, ¡por ser vossss!

María dijo...

Gracias como siempre, Miguel...